Leche

Esta leche es, es natural, es el resultado de la convivencia, del respeto y de la buena relación que queramos establecer entre la naturaleza, las vacas y nosotros mismos.

La leche es entera, por supuesto, sino ya la estaría alterando; pero hay otras formas, siempre naturales, de tomarla, como por ejemplo con menos grasa; para esto sólo tenemos que hervirla, luego dejarla enfriar y sacarle esa nata, la cual podremos usar después para realizar bizcochos, galletas, salsas, batidos, helados…

La diferencia con la leche “normal” es, en resumen, que en ninguna de las fases del proceso productivo de la leche se utilizan  agentes químicos, ni en las fincas en las que pastan nuestras vacas, ni
en la mezcla de cereales que comen que está elaborado también de forma ecológica ni el agua que beben.

La leche mantiene todas las propiedades porque sólo esta pasteurizado de forma suave, es decir, partimos de que la leche está a 4 grados (en el tanque de frío) se eleva hasta 75 grados y se vuelve a bajar a 4 (todo este proceso se hace muy rápido), esto hace que la leche no pierda ninguna propiedad. El que podemos comprar en los supermercados está uperizada que es otro sistema distinto lo de la pasteurización que eleva la temperatura mucho más, haciendo que la leche pierda parte de sus propiedades.

Nada de conservantes ni colorantes, todas las propiedades, casi casi de la vaca el vaso; leche de verdad.