Introducción

Introducción

Hoy en día, la ganadería industrial entiende al animal como un mero objeto productivo, económico, o sea, capital.
El concepto industrial dirige el mundo de la ganadería.
Cuando se pretende reconvertir una ganadería hacia métodos más éticos lo primero es reconocer a los animales como seres vivos que forman parte de la naturaleza y no como un código o número que al introducirlo en el ordenador nos dice todo sobre el animal, sin tan siquiera mirarlo.
Hay que volver a una relación básica entre el animal y el hombre.

LA CRÍA ANIMAL
Criar un animal ofrece mayores dificultades que cultivar plantas, puesto que su mayor evolución nos obliga a contemplar una dimensión suplementaria: el comportamiento, la relación social.
La ganadería debe facilitar un medio físico (instalaciones adecuadas, lugares sanos), biológico (alimentación, sexualidad,…..) y social (estructura del rebaño, territorio, jerarquía,….) si se quieren obtener animales saludables. El buen ganadero debe moverse sobre estos tres niveles y desarrollar una sensibilidad especial que perciba el estado general y prevea las necesidades de la ganadería. Todo ser vivo se reproduce, alimenta y relaciona; hay que respetar su etología.

Es fundamental que las razas estén adaptadas al hábitat en el que viven. No podemos olvidar el clima, un animal muy productivo pero sensible al frío, no resistirá las condiciones de una zona agreste, montañosa y fría. Hay razas para la montaña y para los valles. El rebaño debe ser parte del ecosistema.

El patrón para una correcta alimentación se basa en el respeto a la fisiología animal (metabolismo, edad, salud,…) y no a la productividad a cualquier precio. Es responsabilidad del criador ofrecer un producto sano, exento de toda traza de sustancias nocivas.

El comportamiento animal nos muestra que cada especie posee una estructura social compleja y bien definida que de no ser respetada impide el desarrollo armónico de sus individuos. Así los rumiantes son animales gregarios, que viven en rebaños de hembras y crías, mientras los machos son solitarios y se unen al rebaño en época de celo. Existe una jerarquía que hace imprescindible alojamientos con espacio suficiente que permita la cohesión del grupo. Las madres deben poder separarse del grupo con su cría tras el parto durante un periodo que asegure los calostros y los primeros cuidados maternos.

La Ganadería Ecológica nada tiene que ver con los métodos industriales pues además de ciencia y biología incorpora la SENSIBILIDAD HUMANA.

LA CONSIDERACIÓN Y EL RESPETO AL CONSUMIDOR,
AL ANIMAL Y AL MEDIO AMBIENTE
CONSTITUYEN, SIN DUDA LA RAZÓN DE SER
DE NUESTRA PRODUCCIÓN ECOLÓGICA.

 

 
 
 
 
 

 

 
 

Verin BIOOCOOP